- maduración
- crecimiento
- encarnación
- paciencia
K'an sostiene dos imágenes que los mayas dejan convivir: la semilla bajo el suelo y la lagartija sobre la piedra tibia. Ambas saben esperar. Ambas saben que el momento justo es algo que el cuerpo percibe antes de que la mente pueda discutirlo. Este nawal trata de madurar, no de correr.
Las personas nacidas bajo K'an suelen parecer más calladas de lo que son. Por dentro están metabolizando: convirtiendo la experiencia en algo que, con tiempo, alimenta a quienes las rodean. Son buenos artesanos, jardineros, estudiosos pacientes; los subestiman quienes confunden la suavidad con la vaguedad.
En un día K'an, lo que plantaste hace semanas asoma su primera hoja. No es día para forzar el crecimiento —tirar del brote no ayuda—, pero es un día magnífico para cuidar: regar, desherbar, atestiguar.
La trecena que abre K'an es fértil y enraizada. Planta con cuidado, porque lo que germine aquí seguirá creciendo.
